Cómo cuidamos tus datos
Lo que sigue es lo que el sistema hace, no lo que nos gustaría que hiciera. Cada punto es un mecanismo que se puede ir a mirar.
Cada abasto ve solo lo suyo
La separación no es una pantalla que oculta: la base de datos misma no le muestra a un abasto las filas de otro, y esa regla se aplica antes de que ninguna consulta llegue a los datos.
Nada se borra: se corrige agregando
Un movimiento equivocado no se hace desaparecer, se anula con otro movimiento que queda al lado. Así el rastro siempre se puede leer completo, y nadie puede cambiar el pasado sin que se note.
Copias de seguridad cifradas todos los días
Se guardan cifradas fuera de la máquina que corre el sistema, y una vez por mes probamos que sirven restaurándolas de verdad. Una copia que nunca se restauró no es una copia: es un archivo.
El acceso lo da el abasto a su gente
Quién entra y qué puede hacer cada uno lo decide el dueño del abasto desde su propia pantalla de equipo. Nosotros no damos ni sacamos permisos por él.
Los datos son del abasto
Lo que se carga es del negocio que lo cargó. Si algún día se quiere ir, se lleva lo suyo.
¿Querés que te contemos alguno de estos puntos con más detalle? Escribinos.
